Eficiencia energética en edificios como la sede de IDOM en Madrid

2/7/2017 Mario HonrubiaEstudios de casosSustainability

La eficiencia energética en edificios es una tendencia sostenible que se está extendiendo a lo largo de la industria de la construcción por sus numerosos beneficios derivados del ahorro energético. Como ejemplo de edificio diseñado específicamente para la eficiencia energética, te presento la sede de IDOM en Madrid. La tarea consistía en diseñar un espacio que acogiera las actividades de IDOM y que sirviera, al mismo tiempo, de representación física de la empresa. Hubo un esfuerzo para explicar tanto su cultura como sus procesos de trabajo a través de su sede. Era la oportunidad perfecta para crear un edificio que mostrara su filosofía. La idea para la construcción de este edificio era recrear las condiciones laborales de un hogar, acabando con las limitaciones de la oficina tradicional del siglo XX, precisamente en cuanto climatización artificial e imagen de marca. Para poder cambiar de modelo, era necesario un enfoque completamente diferente. La energía, climatización, iluminación, orientación, agua, distribución del espacio y estrategias sostenibles se convirtieron obligatoriamente en los pilares que sostenían todas las decisiones arquitectónicas. La climatización se llevo a cabo mediante sistemas termoactivos (TABS), que aprovechan la alta inercia térmica de la estructura. El sistema de control del aire fue concebido exclusivamente para acometer la reforma despacio, mediante tuberías de tejido lavable y sin contaminación acústica. Las grandes luces estructurales convierten el espacio en un lugar fluido y flexible. En este ambiente, pedazos de naturaleza, jardines colgantes y fachadas verdes se mezclan con una estrategia de reutilización del agua diseñada para ofrecer un viaje acústico y visual. Este edificio tiene un coste razonable, fácil mantenimiento, es fácil de usar y entender y flexible, adaptable a cambios. En resumen, el concepto es complejo pero la ejecución sencilla. El edificio debía ser sostenible y riguroso, un equilibrio perfecto de los aspectos ecológicos, sociales y económicos, lo que se traduce en que los trabajadores deben poder desempeñar sus funciones en condiciones saludables (ni frío, ni calor, ni brillos, ni elementos tóxicos, etc.) para asegurar altos niveles de satisfacción. Sin embargo, el diseño de numerosos edificios no tienen en cuenta los criterios mencionados, por lo que se están desarrollando nuevas tecnologías para mejorar esta situación. Por suerte, algunas empresas son conscientes de la importancia de la eficiencia energética en sus edificios y quieren llevar a cabos los cambios necesarios en sus sedes, oficinas y almacenes. Se trata de un tipo de vivienda creada para mantener las condiciones atmosféricas ideales en su interior logrando un ahorro energético que oscila entre el 70% y el 90% respecto a una vivienda convencional. Son construcciones que deben contar con un aislamiento térmico óptimo en sus paredes exteriores, rotura del puente térmico –que evita que la cara interior y exterior de una ventana tengan contacto entre sí para eliminar la pérdida de calor-, ventilación mecánica con recuperación de calor y ventanas y puertas de altas prestaciones. Aunque es ahora cuando está cobrando un especial protagonismo, lo cierto es que para encontrar el origen del concepto de casa pasiva hay que remontarse casi tres décadas atrás. En 1988 los profesores Bo Adamson, de la Lund University de Suecia, y Wolfgang Feist, del Instituto de Edificación y Medio Ambiente de Alemania, idearon este tipo de estructura y acuñaron el término passivhaus ("casa pasiva" en alemán). Hoy, esta palabra sirve además para dar nombre al sistema de estandarización –emitido por el Passivhaus Institut alemán- bajo el que todas las construcciones pasivas del mundo tienen que cumplir una serie de requisitos para ser clasificadas como tal. Las casas pasivas o passivhaus constituyen todo un ejemplo de sostenibilidad. No son buenas únicamente en el plano económico, sino también en el social y el medioambiental. Numerosos estudios avalan la idoneidad para la salud de los habitantes de este tipo de casas, ya que su renovación inteligente del aire, su incidencia de la luz solar y su construcción con materiales naturales y menos contaminantes que los convencionales ayudan a prevenir y reducir enfermedades e infecciones de las vías respiratorias como la fibromialgia o el asma, entre otras. eficiencia energética Los avances experimentados hasta el momento en el desarrollo de las casas pasivas o passivhaus han estado centrados en viviendas unifamiliares. Sin embargo, su utilidad en cuanto a eficiencia energética es mucho mayor, ya que este tipo de construcción es aplicable en hoteles, oficinas, edificios gubernamentales, centros educativos… Si quieres leer más sobre sostenibilidad, soluciones de eficiencia energética o iniciativas para frenar el cambio climático, no te pierdas el blog de ennomotive y descubre qué puede hacer ennomotive por ti. Únete a la comunidad de ingenieros

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